3 abr 2011
Instrucciones para crear un lenguaje en clave
6 feb 2011
Instrucciones para romper un plato
- Cómetelo con patatas.
- Úntalo en leche antes de comértelo con patatas. Estará más blando, ¡y mucho más nutritivo!
- Mételo en la batidora. En puré está riquísimo.
- Utiliza un cutter (las tijeras pueden no ser eficientes).
- Acércate a las obras más cercanas y pide prestado un taladro. Mejor pide que lo hagan ellos, los taladros de obra pesan lo suyo.
- Písale a tu hermano prepúbico, caso de tenerlo, y que chille. Si funciona con copas, ¿por qué no con platos?
- Apunta desde la ventana a un blanco al azar e intenta darle en la cabeza. Se romperá igualmente si no le das, pero pierde su gracia.
- Míralo seria y fijamente, como diciendo: aquí sólo hay sitio para uno de los dos.
- Ponle gafas y llévalo a una clase de primaria. Los niños pueden ser muy crueles.
- Somételo a una clase de Pensamiento político. Acabará practicándose él mismo la hendidura para no sufrir innecesariamente.
- Exponlo a los factores naturales y espera a que la erosión haga su trabajo.
Si, utilizando cualquiera de los métodos señalados, no se consigue el propósito, que no cunda el pánico. Tarde o temprano el plato acabará rompiéndose. No son eternos.
http://practicamenteimperfectaentodo.wordpress.com/2011/02/09/instrucciones-para-romper-un-plato/
21 nov 2010
Instrucciones para encontrar un tema para las instrucciones
Así las cosas, y basándonos en precedentes por todos conocidos, los modos para dar con un tema adecuado pasan por proponer temas de alcance cotidiano (v.gr. caso Espaguetis o caso Reunión familiar) o temas que afecten directamente a uno o a varios de los redactores o partes implicadas (v.gr. caso Ascensores o caso Llaves). Reiterada jurisprudencia del Tribunal Instructor ha apelado, asimismo, a la integridad moral del propuesto como límite a la libertad de proposición del proponente, siempre que los derechos de uno y otro puedan ejercitarse en plena libertad y sin que existan interferencias de terceros de mala fe.
Además, un amplio catálogo de normas de carácter consuetudinario regula actualmente el procedimiento en cuestión. De un lado, han rechazado la ingesta de sustancias tales como bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, así como de otras sustancias que produzcan efectos análogos (setas alucinógenas), como medio para alcanzar unas cotas de inspiración que de otro modo no hubieren sido obtenidas. Por otra parte, prohíben la cesión de la capacidad de decidir el tema, así como cualquier tipo de subrogación en la posición del proponente, por los problemas que acarrea la aparición de un tercero en la relación bilateral. Desde aquí se apela a una positivización de estas normas consuetudinarias.
Por todo ello, y de un modo panorámico, la situación actual dista mucho de ser cuna de respeto y de solución pacífica de controversias. Dejo, por tanto, en manos de la Comisión de Derecho Instructor la creación de un texto articulado que regule los diversos modos para encontrar un tema para las instrucciones y que recoja principios generales tales como el ‘in dubio pro propuesto’, el ‘pacta sunt servanda’ en lo referente a los plazos o el ‘quod nullum est nullum effectum producit’, entendido éste como “a ideas necias, teclados mudos”. No se nos escape que las instrucciones son lo que son, y no lo que las partes quieren que sean.
Una versión bastante menos jurídica y con ciertas dosis de autosuficiencia (merecidas, en honor a la verdad) pude leerse en http://practicamenteimperfectaentodo.wordpress.com/2010/11/21/instrucciones-para-encontrar-un-tema-para-las-instrucciones/
16 feb 2010
Instrucciones para dominar el mundo
El tema que nos toca tratar esta vez me hace muy feliz. Desmesuradamente. En gran parte, porque no me va a resultar difícil redactar unas sencillas instrucciones para la dominación planetaria. El tema me viene como anillo al dedo, de modo que me he concedido el privilegio de presentar, en lugar de unas “Instrucciones para dominar el mundo”, unas “Instrucciones para que Dani domine el mundo”, mi más ansiado deseo desde que adquirí raciocinio.
Es una manía que me viene desde pequeño. Siempre fui un niño un tanto precoz, y al tiempo que mis compañeros jugaban inocentemente con los playmobil, yo los torturaba, sometía y hacía obedecer mis órdenes, las más de las veces sin éxito alguno. Y en ello radica, principalmente, que mis ansias no hayan sido aún saciadas.
Pero no temáis. Sospecho que, al fin, esta vez he triunfado. Me complace presentar urbi et orbi el que sin duda será el plan definitivo para que toda criatura no pueda ejecutar otra acción que la que yo ordene, acción que, como es de suponer, repercutirá en mi directo beneficio. Para algo soy el malo. Y aún digo más. No solamente someteré a toda criatura, sino que me reservo el derecho a crear a mi antojo cualquier espécimen que pueda serme de utilidad. O simplemente por diversión, está por ver.
Es probable que, con el tiempo, desarrolle una técnica que me permita observaros a todos, absurdos monos de feria, desde la lejanía, de modo que mi ángulo de visión pueda captaros minúsculos, más despreciables si cabe. Como un farandulero a sus fantoches y marionetas.
Por último, controlaré hasta vuestras relaciones. Amistosas, afectivas y sentimentales. No tendréis más remedio que querer a quien yo, por el poder que yo mismo me concedo, os designe. Miradlo por el lado positivo: así no os veréis en el apuro de pensar, tarea que sé que tanto os cuesta.
Y, ¿cómo llevaré a cabo todo esto? Muy sencillo. Sólo necesito tres cosas: un ordenador, los Sims y mucho tiempo libre.
Muy vuestro,
Daniel Mata, dominador a tiempo parcial.
27 oct 2009
Breves instrucciones para ser Vicky
Sean despistados. Esto exige menos esfuerzo: resulta muy fácil perder algo, olvidar algo, evadirse de algo. No tan fácil para el no iniciado: cuesta adaptarse. Una vez adaptado, coser y cantar. Doy fe.
Sean perezosos. Todo aquello fuera del alcance del sofá, desconózcanlo. Óbvienlo. Carece de importancia y/o interés. En cuanto al esfuerzo personal, mientan. Pequeñas mentirijillas, nada serio, no alarmarse. Simplemente, digan que “este año sí que estudio” cuando no lo hacen. Por pereza, claro.
Sean únicas, irrepetibles, sorprendentes, inigualables. Sean Vicky.
Esperemos que la arriba nombrada haya sido un poco más precisa y benévola con el abajo firmante...
http://practicamenteimperfectaentodo.wordpress.com/2009/10/27/breves-instrucciones-para-ser-dani/
19 jun 2009
Instrucciones para encontrar las llaves

Importancia: Grande tirando a vital.
Problemática: Pasmosa facilidad para ser perdida.
Análisis de la especie. Ubicación.
Nombre científico: Clavis clavem.
Tamaño: 0’06 metros de media (±0'03 m).
Material: Metales y aleaciones varias.
Hábitat natural: Cualquiera excepto su sitio.
Hábitat preferido: Debajo de cojines, camas y sofás.
Modo de vida. Gustos y Aficiones.
Reproducción: Nula.
Olor que deja en las manos al ser agarrada: Similar al de las monedas. No agradable.
Costumbres tróficas: Según parece, carece de alimentación.
Relaciones sociales: Muy fructuosas con otras de su especie. Algo efectivas con el género de los llaveros.
Nombre de agrupación: Manojo.
Subordinación: Positiva bajo dueños organizados. Nula bajo dueños despistados.
Hobby preferido: Jugar al escondite.
Ocupaciones.
Ocupación principal: Abrir y cerrar puertas.
Ocupaciones secundarias: Abrir cartas. Curar orzuelos. Hacer palanca, en ocasiones con peligro mortal (para más información acerca de riesgos laborales, consúltese la web del sindicato de llaves).
Trabajos no remunerados (por gusto): Trucos mágicos de desaparición. Locomoción incontrolable e involuntaria. Fiestas de disfraces. Viajes por tiempo indefinido.
Solución a la problemática planteada.
Sugerencias populares:
-Hacer llaves de colores llamativos (ejecutado sin éxito).
-Fabricar llaves mayores (poco práctico).
-Crear llaves con teléfonos móviles incorporados y llamar en caso de pérdida (menos práctico aún: seguro que se olvida el número).
-No utilizar llaves (se plantea la posibilidad de robo).
Solución final: No existe solución final.
En attendant mademoiselle Victoria...
23 may 2009
Instrucciones para sobrevivir a una reunión familiar
Un grupo de expertos de la Universidad de Minnesota ha colaborado en la redacción de este manual, en el cual han reflejado todas aquellas incómodas situaciones que pueden darse en estos eventos para que sepa cómo reaccionar en cada una de ellas y así salir airoso, así como propuestas para evadirse física o mentalmente en caso de necesidad.
He aquí breves selecciones del que será, sin duda, el manual de autoayuda de la temporada.
«Una vez efectuadas las salutaciones rutinarias con la familia cercana, se te acercarán acechantes todas aquellas tías segundas (o terceras) a las que afortunadamente hace años que no ves. Serán fácilmente reconocibles al ir embadurnadas en cremas antiarrugas y perfumes penetrantes, a lo que debe añadirse la densa capa de carmín que cubrirá sus labios. (...) Al mínimo indicio de su presencia, lo único que te aconsejamos es adelantar una de las piernas de que dispones hasta que el pie quede apoyado en el suelo, situación que te será favorable para ejecutar la misma acción con la otra pierna, avanzando de posición a intervalos de tiempo cada vez más reducido y en sentido opuesto a la localización las señoras en cuestión. Salir por patas, en términos familiares.»
«Abundarán comentarios similares a “¡Qué alto estás!” o “No te veía desde que llevabas pañales.”, que no tendrás más remedio que aguantar estoicamente. Si te encuentras en este apuro, tu mejor salida es una buena sonrisa a tiempo, aunque es posible que desencadene todo tipo de elogios hacia ella, con frases como “¡Si sonríe igual que su madre!” o “Es igualito a su padre cuando tenía su edad.” Estate preparado para lo peor.»
«Proponemos a continuación una serie de actividades para tu propio divertimento, cuyo único fin es que el tiempo pase más rápidamente en estas insostenibles ocasiones.
-En el momento de las presentaciones, maréese a las personas en edad senil con datos erróneos o equívocos, como edades inventadas o nombres traspuestos. Es interesante llevar a cabo esta actividad en compañía de uno o varios cómplices, para que la confusión infundida sea mayor.
-(Preferiblemente en ciudades pequeñas) Enumérense las referencias a muertes, entierros, velatorios, esquelas, exequias y tanatorios. Hágase una lista con el nombre de los diversos finados y de sus respectivos parentescos, y recuérdense cada media hora. Se trata de una actividad con la que ejercitar la memoria y, de paso, iniciarse en el mundo del chismorreo. (...) Inclúyanse en la conversación frases como “La tía Perpe será la próxima.” o “Habrá que ir desempolvando la corbata de seda negra, porque al tío Genaro le quedan dos telediarios.” Obsérvense las reacciones de los aludidos ahí presentes y, a ser posible, fotografíense sus caras.
-En el momento de la ingesta (damos por supuesto que toda reunión familiar se celebrará con un aperitivo, un piscolabis, un vermú, un refrigerio, un tentempié o sucedáneos), localícese al miembro de mayor edad en el grupo. Si no se dispone de su edad exacta, aventúrese una aproximada. Una vez localizado, llévese la cuenta del número de veces que lo ingerido escapa de la boca y aterriza bien en el regazo o bien en el escote del sujeto de ingestión. Si supera la veintena, considérese la posibilidad de destinar una pequeña condecoración para el divertido comensal.»
El libro perfecto para regalar en cualquier ocasión. Nuestra sugerencia es acompañar la Magnífica guía de supervivencia para reuniones familiares con el Fabuloso traductor peluqueras-humanos, humanos-peluqueras y el best-seller ¿Qué fue de ‘La pajarería de Transilvania’?, en una edición de coleccionista que no puede dejar escapar.
20 abr 2009
Instrucciones para montar en ascensor.
El primer punto importante a la hora de montar en ascensor es disponer de un ascensor. Y para disponer de un ascensor es preciso encontrar un hueco del ascensor donde encajar un ascensor. Un hueco del ascensor donde encajar un ascensor debe estar localizado en una construcción que admita un hueco del ascensor donde encajar un ascensor. Las construcciones que admiten un hueco del ascensor donde encajar un ascensor pueden ser variadas, aunque tienen la costumbre de corresponder a edificios. La altura del edificio que admite un hueco del ascensor donde encajar un ascensor no ha de ser ni escasa ni excesiva. Para un edificio de menos de tres alturas, un ascensor resulta irrisorio a la par que un indicio de falta de salubridad. Para un edificio de más de seiscientos cincuenta y nueve alturas, un ascensor resulta en la misma medida aburrido y peligroso.
El segundo punto importante a la hora de montar en ascensor es tener la necesidad de montar en ascensor. Si se necesita permanecer en la altura en la que se está, es probable que al hacer uso de un ascensor mudemos de planta, ya sea hacia arriba o hacia abajo, y eso se contradice con la
necesidad que se tenía. Si, por el contrario, se necesita cambiar a una altura en la que no se está, al no hacer uso del ascensor es probable que no saciemos nuestra necesidad –a menos que se haga uso de las escaleras, cuya existencia despreciaremos en estas instrucciones–. Si no se tiene claro si se necesita permanecer en la altura en la que se está o si se necesita cambiar a una altura en la que no se está, la única utilidad que tiene el hacer uso del ascensor es la de encontrar tiempo para reflexionar en la intimidad acerca de si realmente se quiere seguir viviendo o si regenerarse en el Viaducto es una salida.
El tercer punto importante a la hora de montar en ascensor es saber cómo funciona un ascensor. Púlsese, presiónese, apriétese o tóquese el botón de llamada, sito junto a las puertas del ascensor en su parte externa. Aguárdese pacientemente. Pásese al interior de la cabina, siempre y cuando la(s) puerta(s) así lo permita(n). Nuevamente, púlsese, presiónese, apriétese o tóquese el botón donde figure el número de piso al que se desea ser transportado. Para ello es útil tenerlo claro, ya que los números que figuran son enteros y no admiten los decimales que resultarían de hacer la media entre los diferentes pisos entre los que se duda. Una vez cerrada(s) la(s) puerta(s), aguárdese otra vez pacientemente. Como puede verse, la complejidad de montar en ascensor reside en la ejecución repetitiva del juego pulsar-aguardar.
El cuarto y último punto importante a la hora de montar en ascensor es no tener fobia a montar en ascensor.
Por si las instrucciones resultases escasas, podéis encontrar en http://practicamenteimperfectaentodo.wordpress.com/2009/04/22/instrucciones-para-montar-en-ascensor/ algo mucho más original, ciertamente.
4 abr 2009
Instrucciones para comer espaguetis.
A partir de ahora, veréis varias entradas de este tipo. No me he vuelto un aburrido. O quizá sí, pero esto no tiene nada que ver. El caso es que he propuesto a una integrante novel de la blogosfera –¡Saluda, nueva compañera!– un reto que está encantada, y si dice lo contrario miente, de asumir. La idea ha surgido por una entrada que publicó en su día ella misma, bajo el título de “Instrucciones para nadar”. El reto es el siguiente: cada cierto tiempo –más, menos– publicaremos ambos en sendos blogs unas “Instrucciones para...” sobre algo que habremos acordado previamente –se admiten propuestas–. Cada uno por separado, le dará una perspectiva, siempre en clave de humor. De manera que podrán contrastarse dos maneras diferentes y totalmente absurdas de enfocar un mismo tema, obligándonos a explotar al máximo nuestro intento-de-originalidad y, de paso, entreteniéndonos. Ahí van las primeras. Instrucciones para comer espaguetis.
Comer. Masticar y desmenuzar el alimento en la boca y pasarlo al estómago. Espaguetis. Pasta alimenticia de harina en forma de cilindros largos y delgados. Comer espaguetis. Masticar y desmenuzar la pasta alimenticia de harina y pasarla al estómago. Hasta aquí, todo bien. Veamos los problemas que acarrea la ingesta de espaguetis en sus múltiples variantes.
Comer espaguetis, tal cual.
Hace falta ser un necio, un mentecato o un borrico para intentar comer espaguetis sin haberlos tenido anteriormente en agua bullente durante un período de tiempo aceptable. He dicho.
Comer espaguetis con tomate sin mancharte la ropa.
Desde tiempos inmemoriales, el vulgo ha gustado de condimentar los espaguetis –ya hervidos– con salsa de tomate, archiconocida por su mancha, calificada por las madres como “esa mancha no sale nada fácil”. Es por ello que una de las máximas preocupaciones históricas haya sido evitar que la salsa de tomate realice el trayecto plato-camisa. Sin embargo, según novedosas investigaciones, dicho trayecto resulta inevitable. Prestigiosos científicos, en busca de una solución, enunciaron: “Lo mejor va a ser ponerse una servilleta.”
Comer espaguetis con tomate sin mancharte la nariz.
Pruebe a deshacerse de su nariz durante la comida, introduciéndola en una bolsita y guardándola en el bolsillo a buen recaudo.
Comer espaguetis de manera que no escapen más de cinco centímetros de la boca.
Está tan extendida la costumbre de succionar espaguetis –ya hervidos– sorbiéndolos en toda su longitud que en ocasiones resulta de mal gusto no hacerlo. No obstante, para los más tradicionales, existe una manera de evitar que escapen de entre los labios en tan desproporcionada longitud: córtense a intervalos de cuatro centímetros y nueve milímetros.
Comer espaguetis con las manos.
Si usted es una de esas personas que intenta ir en contra del sistema hasta sentado a la mesa, este apartado le interesará. Aunque escurridizos, los espaguetis –ya hervidos– tienen una pasmosa flexibilidad que les permite enrollarse alrededor de los dedos. Si no posee cubiertos o si, sencillamente, no le apetece levantarse a buscarlos, comerlos con las man
os puede convertirse en una efectiva o cuando menos simpática solución. Atención: si se es reacio a ensuciarse la ropa, la nariz o cualquier otra región de su espacio vital más inmediato, la alternativa puede no resultar agradable.
Comer espaguetis con el dedo meñique del pie izquierdo.
Se trata de una variante del anterior, inusual por la sencilla razón de que a nadie se le había ocurrido con anterioridad. Empero, es perfectamente viable. N.b.: si lo intenta y nota cierta molestia, olvide su propósito. Pertenece al ochenta por ciento de la población carente de flexibilidad.
Visítese la versión de doña Victoria, seguramente más ingeniosa, en http://practicamenteimperfectaentodo.wordpress.com/2009/04/05/instrucciones-para-comer-espaguetis/ y contrástese con la de un nada servidor de ustedes.