Da la impresión de que estoy estancado. De que el tiempo pasa y de que sigo igual. Igual que hace ¿tres? ¿cuatro años? La vida sigue, ¿pero yo? ¿Qué hago? Sigo con las mismas inquietudes, las mismas preocupaciones, las mismas motivaciones e idénticos sueños. Nunca hay novedades. Jamás, nada interesante, nada que contar. Indiferente, aburrido, mediocre. Insustancial.
Todo a mi alrededor cambia. Se agita, evoluciona, se desarrolla. Tentáculos que se alargan, aspiran a más, tocan el cielo. Se enredan, se equivocan, prosperan. Y yo en el centro. Sin importunar, porque nadie merece ser molestado. Sin imponerme, porque todo está bien así. Y si está bien así, ¿para qué cambiarlo?
La edad... Decir que me preocupa sería absurdo, pero aun en plena juventud ya puedo arrepentirme de haber perdido la oportunidad de hacer todas esas cosas que podría haber hecho. Hay tiempo, de acuerdo, pero todo el mundo... Está bien, no cabe comparación, pero lo que no puedo hacer es encerrarme en una burbuja. Sería absurdo. Vivo entre los tentáculos. Vivo entre la vida. Y la vida exige, la vida espera algo. Y está el futuro, y están todos los hilos de los que tengo que tirar. Y se espera que tire de todos, y aún no he tirado de ninguno. Y no me da la gana de tirar, y ya se acabará el tiempo, y si se acaba se acabó, y ya veremos qué pasa. Cada cosa a su tiempo, a ver. Que la vida tiene prisa. Pero yo no tengo ninguna intención de seguir su ritmo.
Todo a mi alrededor cambia. Se agita, evoluciona, se desarrolla. Tentáculos que se alargan, aspiran a más, tocan el cielo. Se enredan, se equivocan, prosperan. Y yo en el centro. Sin importunar, porque nadie merece ser molestado. Sin imponerme, porque todo está bien así. Y si está bien así, ¿para qué cambiarlo?
La edad... Decir que me preocupa sería absurdo, pero aun en plena juventud ya puedo arrepentirme de haber perdido la oportunidad de hacer todas esas cosas que podría haber hecho. Hay tiempo, de acuerdo, pero todo el mundo... Está bien, no cabe comparación, pero lo que no puedo hacer es encerrarme en una burbuja. Sería absurdo. Vivo entre los tentáculos. Vivo entre la vida. Y la vida exige, la vida espera algo. Y está el futuro, y están todos los hilos de los que tengo que tirar. Y se espera que tire de todos, y aún no he tirado de ninguno. Y no me da la gana de tirar, y ya se acabará el tiempo, y si se acaba se acabó, y ya veremos qué pasa. Cada cosa a su tiempo, a ver. Que la vida tiene prisa. Pero yo no tengo ninguna intención de seguir su ritmo.