25 abr. 2010

Metas

Empiezo a pensar que lo que de verdad te hace sentir pleno y lleno de vitalidad son las metas, los días marcados en rojo. Objetivos buenos y no tan buenos pero que, en definitiva, rellenan los huecos vacíos y las horas aburridas. Unos, esperando impaciente a que lleguen y disfrutarlos. Otros, aguardando el temido momento para coger aire y atravesarlo cuanto antes. Pero todos dando sentido, llevándote en una dirección concreta por las hojas del calendario. Que yo soy muy de perderme.

A día de hoy, las metas me salen por las orejas. Es curioso que me ocurra siempre, pero en primavera y de cara al verano mi agenda se llena de cosas por hacer, de eventos, de planes. Algunas agobian, pero se compensan con creces por otras. A veces me paso meses enteros pensando en un día, en una tarde concreta. Otras veces, lo que hago es contar los días que faltan para irme a París o a mi pequeño paraíso turolense. Y también, por qué no, en las de largo plazo. Diez, veinte, treinta años. Pero es entonces cuando me entra mi peculiar futurofobia y vuelvo a la realidad de un plumazo.

Ahora, como digo, tengo mil planes. Y me hacen sentir tan bien... Felicidad proyectada, que dicen. Y es que ojalá nunca falten. Que siempre haya alguno, aunque sea uno solo. Porque mientras tenga en mente alguna de estas metas, tendré una razón para moverme, para sentirme vivo. Pleno, ya sabéis.

Pero, entre tanto, mientras espero que lleguen, siempre estará el día a día, con sus pequeñas cosas mínimas componiendo su mosaico. Que no todo es la espera, que yo no quiero perderme nada. Sí, hoy estoy optimista. Quién sabe cómo me levantaré mañana...

1 comentario:

Paloma dijo...

Así por escrito suena todo muy bonito.
Yo sin embargo estaba pensando hoy en lo interesante que sería poder clonarme...
Pero bueno, c'est la vie que dirían en Franchutelandia. Y tienen razón.
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"Challenges are what make life interesting, overcoming them is what makes life meaningful"-Joshua J. Marine