26 may. 2010

Cae el telón

Cae el telón, y con él el trabajo de todo un año. No trabajo arduo, pero trabajo a fin de cuentas. Cae el telón, todo acaba. Decorados, vestuario, todo se guarda, se devuelve o se tira. Ya no volverán a dar vida a la vida. Es un fin, el año que viene será distinto. Personajes que quedan en el cajón y guiones que aguardan en la memoria pero que, con el tiempo, desaparecerán incluso del mapa del recuerdo.

Cae el telón y ¿qué queda? Queda más de lo que se puede imaginar. El trabajo es efímero, de acuerdo. Una buena tarde parece que llega el tope. Se cierra el grifo, pero desde que se abrió ha dado ese grifo más cosas buenas de las que se pueden imaginar. El trabajo hace compañeros, pero el tiempo hace amigos. Mañanas y tardes perdidas (¿perdidas?) con gente que, en el fondo, busca lo mismo que tú. Busca una meta, busca un arte. Busca un ofrecer a los demás aquello que puede dar. Sin esperar nada a cambio. Algún halago, cierto piropo. Un grito espontáneo de un sector del público. Busca una reacción en los demás, y esa reacción la encuentra.

Pero, sobre todo, esa gente busca risas. Diversión, alegría. Ilusiones. Y la ilusión lo llena todo.

16 may. 2010

Inmortales

RICARDO- [...] Somos corazones con freno; a fuerza de saber que ellos latirán siempre, tenemos la impresión de que no laten ya. En realidad, es como si no tuviéramos corazón. Somos unos absurdos en pie. El ser más despreciable del mundo es más feliz que cualquiera de nosotros.

Enrique Jardiel Poncela, Cuatro corazones con freno y marcha atrás.

3 may. 2010

Historias sin importancia

Aquí podéis leer el relato ganador del Concurso de Relato Breve de la Universidad de Navarra.

Juro que lo pongo obligado. Con lo poco que me gustan estas cosas... Aunque reconozco, qué menos, que estoy muy, muy contento.