26 may. 2010

Cae el telón

Cae el telón, y con él el trabajo de todo un año. No trabajo arduo, pero trabajo a fin de cuentas. Cae el telón, todo acaba. Decorados, vestuario, todo se guarda, se devuelve o se tira. Ya no volverán a dar vida a la vida. Es un fin, el año que viene será distinto. Personajes que quedan en el cajón y guiones que aguardan en la memoria pero que, con el tiempo, desaparecerán incluso del mapa del recuerdo.

Cae el telón y ¿qué queda? Queda más de lo que se puede imaginar. El trabajo es efímero, de acuerdo. Una buena tarde parece que llega el tope. Se cierra el grifo, pero desde que se abrió ha dado ese grifo más cosas buenas de las que se pueden imaginar. El trabajo hace compañeros, pero el tiempo hace amigos. Mañanas y tardes perdidas (¿perdidas?) con gente que, en el fondo, busca lo mismo que tú. Busca una meta, busca un arte. Busca un ofrecer a los demás aquello que puede dar. Sin esperar nada a cambio. Algún halago, cierto piropo. Un grito espontáneo de un sector del público. Busca una reacción en los demás, y esa reacción la encuentra.

Pero, sobre todo, esa gente busca risas. Diversión, alegría. Ilusiones. Y la ilusión lo llena todo.

1 comentario:

Paloma dijo...

Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos". Friedrich Nietzsche

Lo hicisteis realmente bien Dani. Es verdad que se cerró el telón, pero todos nos quedamos con buen sabor de boca. El año que viene volveré a estar en la primera fila...jejejeje (como no).