2 jul. 2009

Hatajo de descerebrados

Hasta esta tarde no me había venido a la cabeza. No lo había pensado. Aunque no se me ha ocurrido a mí solito: me lo ha tenido que hacer ver la ingenua afortunada, como me gusta llamarla. Evidentemente, he disimulado. ¡No iba a dejar que pensase que jamás había caído en algo tan llamativo! La cosa es que, en referencia a esto del blog, me ha hablado de la vergüenza o la carencia de ella al hablar de lo que nos preocupa, de lo que sentimos o de aquello que pensamos de esta manera tan abierta.

Y es que es cierto. Parece que los dedos se nos van solitos, de tecla en tecla, expresando eso que tenemos guardado dentro de nosotros con mucha mayor facilidad que si las palabras saliesen por la boca. Por escrito nos atrevemos a contar aquello que no diríamos, a pesar de que sea más costoso en lo que a tiempo y empeño se refiere. Quizá perdamos la vergüenza en el momento en que ya no somos una cara y una voz, sino un puñado de cifras identificatorias y, con suerte, incluso algunas letras. Puede ser que nos sintamos protegidos por esa especie de escudo. O que una vez que publicamos algo, el escrito ya no nos pertenezca, ya no nos identifiquemos con ello (¿alienación?, ¡más no, por favor!).

Aunque es posible que nada de esto suceda, que simplemente seamos un hatajo de descerebrados sin pudor que no tiene vida interior, que al menor atisbo de sentimiento o reflexión agarramos un bolígrafo, una libreta, un lápiz, el móvil, la parte de dentro de los cartones de cereales (¿qué?, cada uno tiene su espacio...), seguros de encontrar en él una fuente de inspiración para escribir bien un pensamiento a bocajarro, bien una historia sin importancia donde nos desdoblamos en personajes ficticios con los que se nos hace más sencillo contar nuestras vivencias.

Quizá habría sido mejor no pensar en todo esto. Quién sabe si, a partir de hoy, no seguiré abriéndome de semejante modo.

4 comentarios:

Pol dijo...

Estimado Dani, creo que ahora es mi turno de presentación ¿verdad?. Además sé perfectamente a qué te refieres con este tipo de posts...alguna vez a todos se nos va un poco la mano ;).
Ya te había fichado más o menos como vecino, pero como aún no me ponías cara, era mejor esperar.
Tampoco hace falta que te deshagas en halagos, porque mi blog está totalmente "out of order", simplemente lo usé en cierto momento de inspiración y desde entonces ya no me he parado más de diez míseros minutos a escribir algo decente.
Pese a que algún post tuyo no me dejaba del todo satisfecho ^^, después de esta disculpa indirecta, he de admitir que tienes bastante madera.
Supongo que a través de la "ingenua afortunada" nos acabaremos conociendo en persona, pero de momento supongo que te conformarás con tener otro seguidor más blofesferil ¿no?. ¡Un saludo!

Marta González Coloma dijo...

Sí que había pensado esto con anterioridad, y quizá tengamos que ser un poco selectivos a la hora de decidir lo que publicamos, pero ¡qué narices! Para eso está el blog, para darnos a conocer, para expresar lo que no nos sale por la boca tan fácilmente y plasmarlo a través de las teclas. Al fin y al cabo (no sé para ti), una fuente de desahogo e inspiración como ésta es muy útil y satisfactoria.

Ingenua afortunada dijo...

Me halaga saber que he conseguido hacerte plantear un nuevo aspecto sobre el blog; aunque tengo que admitir que me da un poco de miedo que por esta tontería no escribas todo lo que te gustaría. Al fin y al cabo es una forma de desahogo, y, ¿qué mejor que hacerlo como a ti te gusta? Creo que puedo conocerte un poco y sé que no vas a dejar de hacerlo, por ti y por los demás ;)

Vicky dijo...

También yo había pensado en eso alguna vez... Y quiero quedarme con la primera opción; la mejor manera de desahogarse es hacerlo desde el anonimato.