21 jul. 2009

Por siempre un niño

–Ils ne poursuivent rien du tout, dit l'aiguilleur. Ils dorment là-dedans, ou bien ils bâillent. Les enfants seuls écrasent leur nez contre les vitres.
–Les enfants seuls savent ce qu'ils cherchent, fit le petit prince. Ils perdent du temps pour une poupée de chiffons, et elle devient très importante, et si on la leur enlève, ils pleurent...
Antoine de Saint-Exupéry, Le petit prince.

No quiero caer en tópicos peterpanescos. No voy a decir que quiero ser por siempre un niño. No quiero desearlo porque espero serlo. Sí. O mucho cambian las cosas por aquí dentro, o nunca voy a dejar de ser uno de esos niños ingenuos que pierden el tiempo buscando y encontrando su paisaje desde el tren, su muñeca perfecta, su zorro domesticado, lo más importante para ellos. Espero que nada cambie mi manía de dedicarme a alguien, de convertirlo en algo para mí. Como esa rosa del cuento, igual a todas las demás. No dejaré que sea igual que el resto. En lugar de encontrarme con cien mil ‘algos’ iguales por el camino, perderé el tiempo con uno. Y el tiempo perdido lo hará especial. Una rosa, un zorro, una muñeca de trapo. Mis amigos, lo que me rodea, algo mío. Algo propio. Y es por eso que, si me lo quitan, si dejo de tenerlo, lloro como un niño. Y, ¿sabéis qué? Me encanta.

2 comentarios:

Vicky dijo...

No hace falta que diga que estoy totalmente de acuerdo, ¿verdad? ^^

Marta González Coloma dijo...

Y haces muy bien :)